La PPG apoyará una evaluación exhaustiva de las prescripciones sanitarias y fitosanitarias de la exportación de miel de abejas sin aguijón del Perú y Bolivia a mercados internacionales regulados. Se evaluarán las limitaciones sanitarias y fitosanitarias y las relacionadas con la calidad que afecten a la producción, transformación, certificación y comercialización de productos de abejas sin aguijón, se evaluará la aplicabilidad de los marcos normativos vigentes a este producto concreto, y se identificarán las carencias normativas, técnicas e institucionales que puedan limitar el cumplimiento de las prescripciones en materia de exportación. Sobre la base de esas constataciones, la PPG determinará las medidas prioritarias y las necesidades institucionales, y elaborará una propuesta de proyecto para fortalecer los marcos normativos, las capacidades de laboratorio y de realización de pruebas, los protocolos sanitarios y sistemas de certificación adaptados a los productos de las abejas sin aguijón. Resolver esas carencias será esencial para apoyar el crecimiento sostenible de la meliponicultura y mejorar el acceso a los mercados internos e internacionales.
La meliponicultura es la gestión técnica de abejas sin aguijón (Meliponini) nativas para la producción de miel, propóleo, polen y otros productos apícolas, contribuyendo al mismo tiempo a la polinización y la conservación de la biodiversidad. Se trata de una práctica muy extendida en las regiones tropicales y subtropicales, en particular en América Latina. El Perú y Bolivia destacan por su diversidad de abejas sin aguijón, con unas 175 y 121 especies señaladas, respectivamente, y la meliponicultura ofrece posibilidades de subsistencia a las comunidades de toda la región del Amazonas.
El sector tiene un potencial económico significativo. La producción de miel de abejas sin aguijón podría dar sustento a entre 266 y 2.660 productores en el Perú y entre 110 y 1.110 en Bolivia, con unos valores brutos de producción anual estimados en hasta USD 21.6 millones y USD 8,9 millones, respectivamente.
Una dificultad clave en la esfera sanitaria y fitosanitaria es que la miel de las abejas sin aguijón difiere naturalmente de la miel convencional producida por la abeja occidental (Apis mellifera) en su contenido de humedad, la composición del azúcar y otras características físicoquímicas. Debido a que la reglamentación actual se basa en gran medida en normas elaboradas para la miel de Apis mellifera, no está del todo claro qué prescripciones debe cumplir la miel de abejas sin aguijón. Otras limitaciones son la falta de protocolos sanitarios validados, sistemas de rastreabilidad, normas de transporte, medidas de bioseguridad y evaluaciones de riesgos para la inocuidad de los alimentos adaptados específicamente a la producción de las abejas sin aguijón. Tampoco se ha evaluado formalmente la idoneidad de los métodos de laboratorio ni su conformidad con las prescripciones internacionales en materia de certificación.