Este proyecto tiene por objeto fortalecer el sistema fitosanitario nacional de Etiopía para apoyar el comercio seguro de legumbres y productos hortícolas. Brinda un apoyo oportuno al nuevo sistema fitosanitario de Etiopía abordando deficiencias fundamentales en cuanto a la capacidad técnica, la legislación, la gestión de la información sobre plagas y los procedimientos operativos en el seno de la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) recientemente establecida, a saber, el Organismo Etíope de Agricultura.
El proyecto también apoya los compromisos contraídos por Etiopía en el marco de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) y está en consonancia con el Marco de Política Sanitaria y Fitosanitaria de la Unión Africana y la Estrategia Sanitaria y Fitosanitaria para África, lo que contribuye a la integración regional y la facilitación del comercio. Mediante el fortalecimiento del sistema fitosanitario de Etiopía, el proyecto mejorará el cumplimiento de las normas internacionales, permitirá detectar antes las plagas reglamentadas y reducirá los costos relacionados con las respuestas ante plagas en situaciones de emergencia. En conjunto, estos esfuerzos tienen por objeto crear un sistema fitosanitario más eficiente y fiable que apoye la competitividad comercial a largo plazo de Etiopía.
Los sectores hortícola y de las legumbres de Etiopía contribuyen de manera significativa a los ingresos de exportación y al empleo. Las tierras dedicadas a la producción de legumbres cubren unos 2 millones de hectáreas y esta actividad generó ingresos de exportación por valor superior a USD 800 millones en 2024, mientras que el sector hortícola da empleo a aproximadamente 200.000 personas y registró ingresos por valor de USD 564 millones, en gran medida procedentes de las flores cortadas. Pese al fuerte compromiso del Gobierno y las inversiones en las infraestructuras de la cadena de frío, ambos sectores se enfrentan a riesgos de incumplimiento. Estos incluyen infestaciones por plagas, prácticas poscosecha inadecuadas, preocupaciones relativas a los residuos de plaguicidas y las deficiencias de los sistemas de certificación, y el conjunto de estos riesgos amenaza el acceso a los mercados de exportación.
A nivel nacional, el sistema fitosanitario de Etiopía sigue enfrentándose a problemas estructurales y operacionales que limitan la confianza en los sistemas de certificación y control de las exportaciones de vegetales. Entre esos problemas figuran la falta de procedimientos operativos normalizados armonizados para funciones fitosanitarias básicas, como la inspección de las importaciones, el análisis del riesgo de plagas, la vigilancia y la certificación de las exportaciones, así como la limitada capacidad técnica de la ONPF para cumplir las prescripciones de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF). Otras limitaciones son el carácter obsoleto e incompleto del marco legislativo, la fragmentación de los datos sobre plagas y la ausencia de un sistema digital centralizado para la gestión de la información sobre plagas reglamentadas. Es fundamental abordar estas lagunas sistémicas para proteger la sanidad vegetal, salvaguardar el acceso a los mercados y garantizar la sostenibilidad de las exportaciones agrícolas de Etiopía.